Podemos decir que el ser humano es una construcción porque siempre está aprendiendo algo nuevo y permanece en constante evolución, desde que nace va desarrollando ciertas capacidades que lo convierten en un ser racional, que crea aptitudes organizativas y cognitivas que definen su estilo de vida social.
El conocimiento que adquirimos las personas con el paso del tiempo, va ligado a las experiencias vividas, la realidad la vemos de formas distintas dependiendo de factores educativos, familiares, sociales, entre otros, que nos convierten en un ser social intelectual. Desde pequeños desarrollamos también el funcionamiento cognitivo, que nos permite crear situaciones para enfrentarnos a problemas cotidianos con el fin de resolverlos.
De igual forma la humanidad construye interpretaciones
razonables sobre su habitat natural, así mismo sobre su cultura, naturaleza y
sociedad, dónde se forma como ser humano o persona, básicamente lo que nos
diferencia de los demás seres vivos, es la construcción del ser razonable. La transformación evolutiva de los conocimientos o
razonamientos, se basan en la comprensión o forma de actuar lógica
que va más allá de lo imaginado; esta evolución juega un papel interesante en
la construcción de nuestra propia humanidad porque el ser humano conforme a lo
que piensa actúa, como afirma Marco Aurelio "La vida de un ser humano es
lo que sus pensamientos hacen de ella".
El conocimiento lógico-matemático profundiza sus
raíces en la capacidad que tenemos los seres humanos para establecer relaciones
entre los objetos o situaciónes, a partir de las actividades que se ejercen
sobre los mismos y especialmente, en la capacidad que desarrollamos para para
abstraer y tomar en consideración dichas relaciones en detrimento de otras. La perspectiva histórica nos muestra claramente que la
evolución del pensamiento lógico-matemático está basado en tres grandes
pilares: las habilidades conginitvas que desarrollamos, las inferencias que
hacemos de la realidad y la capacidad que adquirimos para resolver problemas;
este es un proceso permanente que dura toda la vida.
Es por esto que toda ciencia
supone en el hombre la capacidad natural del entendimiento para inferir unas
verdades de otras. Si el hombre no tuviera este poder, no le sería dado
establecer la prueba de ninguna verdad, y sus conocimientos, por tanto, no
serían "científicos". A esa capacidad de deducción, sin la cual no es
posible ciencia alguna, se le denomina en filosofía "lógica natural",
y no es otra cosa que el poder discursivo del entendimiento, empleado lo mismo
en la ciencia que en cualquier clase de raciocinio. Todo hombre, por ende,
aunque no haya hecho ciencia, tiene en principio la capacidad de hacerla,
gracias precisamente a esa lógica natural de su entendimiento.
De esta manera la
lógica, por su parte, no estudia la razón o poder discursivo en sí
mismo, sino que se interesa por la razón únicamente en la medida en que ésta
es un poder al que cabe fijar la finalidad de hacer ciencia. Tampoco estudia la lógica como algo aislado y sin conexión con la razón,
sino que la toma como algo elaborado por ésta, como una cierta obra de la
razón. Por último, tampoco es la lógica una simple meditación ineficaz de la
posibilidad que la razón tiene de desviarse en la búsqueda de la verdad
científica.
GRUPO 90004_660
LOGICA MATEMATICA
UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA (UNAD)
UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA (UNAD)
