jueves, 17 de abril de 2014

Reflexión acerca de la Evolución del pensamiento Lógico-Matemático



Podemos decir que el ser humano es una construcción porque siempre está aprendiendo algo nuevo y permanece en constante evolución, desde que nace  va desarrollando ciertas capacidades que lo convierten en un ser racional, que crea aptitudes organizativas y cognitivas que definen su estilo de vida social.

El conocimiento que adquirimos las personas con el paso del tiempo, va ligado a las experiencias vividas, la realidad la vemos de formas distintas dependiendo de factores educativos, familiares, sociales, entre otros, que nos convierten en un ser social intelectual. Desde pequeños desarrollamos también el funcionamiento cognitivo, que nos permite crear situaciones para enfrentarnos a problemas cotidianos con el fin de resolverlos.

De igual forma la humanidad construye interpretaciones razonables sobre su habitat natural, así mismo sobre su cultura, naturaleza y sociedad, dónde se forma como ser humano o persona, básicamente lo que nos diferencia de los demás seres vivos, es la construcción del ser razonable. La transformación evolutiva de los conocimientos o razonamientos, se basan en la comprensión o forma de actuar lógica que va más allá de lo imaginado; esta evolución juega un papel interesante en la construcción de nuestra propia humanidad porque el ser humano conforme a lo que piensa actúa, como afirma Marco Aurelio "La vida de un ser humano es lo que sus pensamientos hacen de ella".

El conocimiento lógico-matemático profundiza sus raíces en la capacidad que tenemos los seres humanos para establecer relaciones entre los objetos o situaciónes, a partir de las actividades que se ejercen sobre los mismos y especialmente, en la capacidad que desarrollamos para para abstraer y tomar en consideración dichas relaciones en detrimento de otras. La perspectiva histórica nos muestra claramente que la evolución del pensamiento lógico-matemático está basado en tres grandes pilares: las habilidades conginitvas que desarrollamos, las inferencias que hacemos de la realidad y la capacidad que adquirimos para resolver problemas; este es un proceso permanente que dura toda la vida.

Es por esto que toda ciencia supone en el hombre la capacidad natural del entendimiento para inferir unas verdades de otras. Si el hombre no tuviera este poder, no le sería dado establecer la prueba de ninguna verdad, y sus conocimientos, por tanto, no serían "científicos". A esa capacidad de deducción, sin la cual no es posible ciencia alguna, se le denomina en filosofía "lógica natural", y no es otra cosa que el poder discursivo del entendimiento, empleado lo mismo en la ciencia que en cualquier clase de raciocinio. Todo hombre, por ende, aunque no haya hecho ciencia, tiene en principio la capacidad de hacerla, gracias precisamente a esa lógica natural de su entendimiento.

De esta manera la lógica, por su parte, no estudia la razón o poder discursivo en sí mismo, sino que se interesa por la razón únicamente en la medida en que ésta es un poder al que cabe fijar la finalidad de hacer ciencia. Tampoco estudia la lógica como algo aislado y sin conexión con la razón, sino que la toma como algo elaborado por ésta, como una cierta obra de la razón. Por último, tampoco es la lógica una simple meditación ineficaz de la posibilidad que la razón tiene de desviarse en la búsqueda de la verdad científica.


GRUPO 90004_660
LOGICA MATEMATICA
UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA (UNAD)